En todas las capitales españolas, la cuota hipotecaria, una vez obtenidos los ahorros necesarios, es más baja que el alquiler, con la excepción de San Sebastián, donde la cuota es un 10% más cara. La mayor diferencia entre el coste de comprar y alquilar se da en la ciudad de Segovia, con unas cuotas un 54% más que un alquiler, seguida por las ciudades de Ceuta y Lleida (cuotas un 45% más baratas). Con un 40% o más de diferencia están Zamora (-42%), Tarragona (-41%), Zaragoza (-41%), Melilla (-40%) y Córdoba (-40%).
Entre los grandes mercados, Valencia y Barcelona son las dos ciudades en las que la diferencia entre las cuotas hipotecarias y el alquiler son más elevadas, siendo el pago del préstamo un 38% más económico en ambos casos. Les sigue Sevilla (-36%), Bilbao (-33%), Alicante (-32%) y Madrid (-23%). Las menores diferencias, además de en San Sebastián, se dan en Palma, donde el pago mensual de comprar supone solo un 1% menos que el precio del alquiler, y Málaga, donde esa diferencia se sitúa en el 16%.





