Los expertos achacan los datos al envejecimiento de la población y al hecho de que su patrimonio inmobiliario está libre de deudas y cargas, lo que impulsa la aceptación de herencias.
Cada vez se heredan más viviendas en España. Según datos del INE, el año pasado se inscribieron 208.227 operaciones de este tipo en los registros, un 3,2% más que el año anterior y la cifra más alta desde que comenzó la serie en 2007.
El aumento de las transmisiones por herencia no es un fenómeno puntual, sino una tendencia sostenida en los últimos años, con un punto de inflexión en 2021, impulsado por el incremento de la mortalidad durante la pandemia. Desde entonces, el número de operaciones se ha mantenido por encima de las 200.000 anuales, con la única excepción de 2022.
Este nuevo récord responde a varios factores. Por un lado, el progresivo envejecimiento de la población. Por otro, el peso que tradicionalmente han tenido los inmuebles —especialmente la vivienda— en el patrimonio de las generaciones de mayor edad. A diferencia de otros países, donde la riqueza familiar está más diversificada hacia activos financieros, en España el ahorro se ha concentrado históricamente en el sector inmobiliario.
Además, en muchos casos, estos activos se transmiten libres de deudas y cargas, lo que facilita y fomenta la aceptación de herencias que incluyen viviendas.







