Las cortinas de lino son una de las opciones más recomendadas para el verano gracias a su capacidad para dejar circular el aire y filtrar la luz natural sin oscurecer las estancias. Al tratarse de una fibra natural transpirable, también absorben la humedad y ayudan a crear ambientes más frescos.

Los expertos aconsejan elegir tonos claros, como blanco o beige, ya que refuerzan la sensación de amplitud y luminosidad. Además, el lino destaca por ser un material resistente, sostenible y fácil de mantener, lo que lo convierte en un aliado perfecto para combatir el calor dentro de casa.