El aumento del valor de la vivienda y las dificultades económicas de muchos jubilados están impulsando fórmulas para obtener liquidez a partir del patrimonio inmobiliario. Aunque son habituales en otros países, en España siguen siendo poco conocidas.

La principal opción es la hipoteca inversa, que permite recibir dinero sin vender la vivienda ni perder su propiedad. También existen alternativas como la venta con derecho de habitación, la vivienda inversa —vender y seguir viviendo en la casa— y la nuda propiedad, que permite vender el inmueble conservando su uso de por vida.

Los expertos consideran que este mercado tiene un gran potencial de crecimiento debido al envejecimiento de la población, la revalorización de la vivienda y la necesidad de complementar las pensiones. Además, estas fórmulas cuentan con ventajas fiscales para los mayores de 65 años.