Con la subida del euríbor y el encarecimiento de las hipotecas fijas y mixtas, cambiar de hipoteca puede seguir siendo una buena opción, pero no en todos los casos. Antes de tomar una decisión, conviene comparar ofertas, calcular el ahorro real y tener en cuenta los gastos asociados al cambio.
Más que buscar el interés más bajo, es importante valorar el coste total de la operación y elegir la opción que mejor se adapte a la situación financiera y a las necesidades de cada persona.







